Marca dejada por el elástico del calcetín en el tobillo de una mujer sentada al final del día

Tobillos hinchados: por qué ocurre, cómo distinguirlo y cuándo preocuparse

Se hinchan al final del día, cuesta abrochar la sandalia y por la mañana casi han vuelto a la normalidad. O no han vuelto. Los tobillos hinchados son uno de los motivos de consulta más frecuentes y también uno de los peor explicados, porque debajo de ese mismo síntoma hay causas que se resuelven poniendo los pies en alto y otras que hay que mirar el mismo día.

Vamos a ordenarlo como se ordena en una consulta: primero descartar lo urgente, después buscar la causa, y solo al final hablar del lipedema. Porque conviene decirlo desde el principio: la mayoría de los tobillos hinchados no son un lipedema.

Primero lo urgente: cuándo no hay que esperar

Hay situaciones en las que un tobillo o una pierna hinchada no admite «ya veremos la semana que viene». Si reconoces alguna de estas, busca atención médica el mismo día:

  • Una sola pierna, de golpe, con dolor o calor: hinchazón brusca en una pierna, con dolor en la pantorrilla, calor o enrojecimiento. Es el cuadro que obliga a descartar una trombosis venosa profunda.

  • Hinchazón con dificultad para respirar o dolor en el pecho: no se espera. Requiere valoración urgente.

  • Piel roja, caliente y dolorosa, con fiebre o malestar: puede ser una infección de la piel del tipo erisipela o celulitis infecciosa, que necesita tratamiento antibiótico y no crema.

  • Hinchazón que sube rápido por la pierna en días, o que se acompaña de ganancia de peso llamativa en poco tiempo y de dificultad para respirar al tumbarte.

  • Una herida que no cierra en la zona hinchada, o la piel que empieza a supurar.

Si no aparece nada de esto, respira: lo más probable es que estemos en el terreno de las causas que se pueden estudiar con calma. Pero el orden importa, y por eso va primero.

Por qué se hinchan los tobillos: las causas de verdad

Esta es la lista honesta, ordenada de lo más frecuente a lo menos, no de lo que a una clínica le interesa más.

CausaCómo se reconoce

Calor, horas de pie o un viaje largo

Los dos tobillos, aparece al final del día y por la mañana ha desaparecido. Empeora en verano y con la inmovilidad prolongada.

Insuficiencia venosa crónica

Los dos tobillos, peor al final del día, mejora al elevar las piernas. Suele haber varices visibles, sensación de pesadez y, con los años, cambios de color en la piel del tobillo.

Medicamentos

Hinchazón que empezó semanas después de iniciar o subir un fármaco. Es una causa muy frecuente y muy poco sospechada.

Embarazo

Progresiva en el tercer trimestre. Requiere control obstétrico si aparece de forma brusca, en la cara o las manos, o con dolor de cabeza.

Corazón, riñón, hígado o tiroides

Los dos lados, con fóvea marcada, a veces subiendo hacia las piernas. Puede acompañarse de cansancio, falta de aire o cambios en la orina.

Linfedema

Afecta también al pie y a los dedos. Al principio deja fóvea; con el tiempo el tejido se endurece.

Lipedema

Los dos lados, respeta el pie, duele al presionar y no desaparece por la mañana, porque lo que hay debajo es grasa y no líquido.

Los medicamentos que hinchan los tobillos

Merece un apartado propio porque es la causa que más veces pasa desapercibida. Varios grupos de fármacos de uso muy común pueden producir edema en los tobillos:

  • Algunos antihipertensivos, en particular los antagonistas del calcio del tipo amlodipino, que hinchan los tobillos con bastante frecuencia.

  • Antiinflamatorios del tipo ibuprofeno o naproxeno, sobre todo tomados a diario.

  • Corticoides.

  • Algunos fármacos para el dolor neuropático, como la gabapentina o la pregabalina.

  • Tratamientos hormonales y anticonceptivos.

  • Algunos antidiabéticos del grupo de las glitazonas.

Aquí la única recomendación sensata: si tomas alguno y los tobillos se te hincharon después de empezarlo, coméntalo con quien te lo prescribió. No lo dejes por tu cuenta, porque el fármaco está tratando algo.

Mujer tumbada en un sofá con las piernas elevadas sobre un cojín para aliviar la hinchazón de los tobillos

Cuándo tiene sentido un análisis

Si la hinchazón es de los dos lados, persistente y no encaja con el calor ni con un fármaco, un análisis básico ayuda a descartar tres cosas que se tratan de forma muy distinta. La guía clínica de referencia del lipedema, cuando habla del estudio de los edemas, nombra exactamente estos parámetros: TSH, FT3 y FT4 para descartar una tiroides baja, creatinina y filtrado glomerular en sangre más proteínas en orina para valorar la función del riñón, y NT-proBNP para descartar una insuficiencia cardíaca descompensada.

No hace falta que te los aprendas. Sirve para algo más útil: si llevas meses con los tobillos hinchados y nadie te ha mirado nada de esto, es razonable pedirlo.

Cómo distinguir retención de líquidos, linfedema y lipedema

Las tres hinchan la pierna y se confunden constantemente. Estas son las cuatro comprobaciones que más orientan.

SeñalRetención o venosoLinfedemaLipedema

¿Deja fóvea al apretar?

Sí, se queda el hoyuelo unos segundos

Sí al principio, luego el tejido se endurece

No, o muy poco: no es líquido

¿Afecta al pie?

Puede afectarlo

Sí, y también a los dedos

No: se detiene en el tobillo

¿Simétrico?

Suele serlo, pero puede ser de un lado

Con frecuencia de un solo lado

Siempre las dos piernas

¿Mejora por la mañana?

Sí, bastante

Poco

No

¿Duele al presionar?

Molesta, pesadez

Normalmente no duele

Sí, es uno de los rasgos que lo definen

Hay una comprobación más que hacen los especialistas y que conviene conocer: el signo de Kaposi-Stemmer. Consiste en intentar pinzar la piel de la base de un dedo del pie. Si se puede pellizcar, el signo es negativo; si no se puede levantar la piel, es positivo y orienta a linfedema. En el lipedema puro el signo es negativo, y puede volverse positivo cuando al lipedema se le suma un componente linfático, algo que la propia guía recoge y que es más frecuente en los grados avanzados.

El escalón del tobillo, la señal que más orienta

Si tuvieras que quedarte con una sola pista, es esta. En el lipedema el aumento de volumen se detiene de forma nítida en el tobillo y deja el pie normal: se ve un escalón, como si la pierna llevara un brazalete. La guía lo dice sin rodeos, el lipedema no afecta a los pies ni a las manos.

Eso significa que un tobillo hinchado con el pie también hinchado apunta a otra cosa: retención, un problema venoso o un linfedema. Y un tobillo grueso con el pie fino, en las dos piernas, en una mujer, con dolor al apretar y moratones que salen solos, es el cuadro que hace pensar en lipedema. Lo desarrollamos en la comparación entre lipedema y retención de líquidos.

Por qué empeora en verano

No es una impresión. Entre los criterios clínicos clásicos que la guía recoge está justamente este: la hinchazón por debajo de la rodilla se acentúa cuando la persona pasa mucho tiempo de pie y cuando hace calor.

La explicación razonable es que el calor dilata los vasos y favorece que salga líquido al tejido, sobre un sistema de drenaje que ya iba justo. A eso se suman las horas de pie, los viajes y el hecho de que en verano se abandona la compresión precisamente cuando más falta hace. De ahí que agosto y septiembre sean los meses en los que más gente busca por qué tiene los tobillos hinchados.

Profesional sanitario explorando con las manos el tobillo de una paciente en la camilla de consulta

Lo que no hay que hacer

  • Tomar diuréticos por tu cuenta. Es el error más común. En el lipedema la guía es explícita: los diuréticos no deben usarse para tratarlo, con un consenso del 94,4% del panel. Y en un edema por calor o por estar de pie tampoco resuelven la causa. Otra cosa es que un médico te los indique por un motivo cardiológico o renal.

  • Ponerte una venda apretada sin que nadie te haya valorado. La compresión mal indicada puede hacer daño, y hay situaciones en las que está contraindicada.

  • Dar por bueno que «es normal». Que sea frecuente no significa que no haya que mirarlo, sobre todo si llevas meses así.

  • Buscar la respuesta en una báscula. Si la hinchazón es venosa, linfática o del tejido, el peso no la explica y perder kilos no la va a resolver por sí solo.

Qué sí ayuda mientras te valoran

Ninguna de estas medidas sustituye a un diagnóstico, pero todas son razonables y ninguna hace daño:

  • Elevar las piernas por encima del nivel del corazón un rato al final del día, mejor que sentarse con los pies colgando.

  • Moverte cada hora si trabajas de pie o sentada. La contracción de la pantorrilla es la bomba que devuelve la sangre hacia arriba.

  • Agua fresca en las piernas al terminar la ducha, de abajo hacia arriba.

  • Compresión bien indicada. No es lo mismo una media de farmacia que una prenda prescrita con su clase y su tejido: lo explicamos en la guía de prendas de compresión.

  • Drenaje linfático manual si hay componente de líquido y lo indica un profesional. Bien hecho no duele ni deja moratones, como detallamos en la página de drenaje linfático manual.

  • Reducir la sal y revisar el alcohol, que retiene líquido, sin convertirlo en una dieta imposible.

Cuándo pensar en lipedema

Si al leer lo anterior te has reconocido en la última columna de la tabla, merece la pena una valoración específica. El cuadro típico es una mujer con las dos piernas aumentadas de forma desproporcionada respecto al tronco, con dolor o molestia al presionar, moratones que aparecen con un roce, y ese escalón en el tobillo que deja el pie normal. Suele haber empezado en la pubertad, un embarazo o la menopausia, y suele haber otras mujeres en la familia con las mismas piernas.

El diagnóstico es clínico: no hay una prueba que lo confirme, y lo que hacen las pruebas es descartar lo que se le parece. Cómo se explora y qué se descarta está en la página de diagnóstico del lipedema, y si quieres situar lo que ves en tus piernas, en los grados y tipos.

Y una cosa más, porque es la que más tranquiliza: si el diagnóstico no es lipedema, te lo diremos y te orientaremos hacia donde corresponda. Descartar forma parte del trabajo.

Preguntas frecuentes sobre los tobillos hinchados

¿Por qué se me hinchan los tobillos solo en verano?

Porque el calor dilata los vasos y facilita que salga líquido al tejido, y porque en verano se pasa más tiempo de pie, se viaja más y se abandona la compresión. Es el patrón más frecuente y el más benigno: los dos tobillos, al final del día, y por la mañana han vuelto a la normalidad.

¿Es grave tener los tobillos hinchados sin dolor?

No necesariamente, y de hecho la ausencia de dolor hace menos probable una trombosis o una infección. Pero una hinchazón sin dolor que persiste semanas en las dos piernas merece un análisis, porque el corazón, el riñón y la tiroides pueden dar exactamente eso.

¿Cómo sé si es retención de líquidos o algo del tejido?

La prueba más sencilla es apretar con el dedo unos segundos sobre el hueso del tobillo. Si queda un hoyuelo que tarda en recuperarse, hay líquido. Si el tejido está denso, duele al apretar y no queda marca, apunta a otra cosa. Y si por la mañana la pierna está igual que por la noche, no es solo retención.

¿Sirven los diuréticos?

Para el lipedema, no: la guía clínica dice expresamente que no deben usarse para tratarlo. Para un edema por calor o por estar de pie, tampoco resuelven la causa. Solo tienen sentido cuando un médico los indica por un motivo concreto, normalmente cardiológico o renal.

¿Puede ser lipedema si solo tengo hinchados los tobillos?

El lipedema afecta a segmentos completos de la pierna, no solo al tobillo, y siempre de forma simétrica respetando el pie. Existe un tipo que se localiza únicamente de la rodilla al tobillo, así que es posible que lo que más te llame la atención sea la pantorrilla y el tobillo. Lo que no encaja con un lipedema es un solo tobillo, o un tobillo con el pie hinchado.

Si llevas meses así y nadie te ha explicado por qué

Es la situación más común de las que vemos, y no es culpa de la paciente. En nuestra consulta de Valencia la valoración incluye exploración, estudio vascular con eco-Doppler para descartar patología venosa y componente linfático, y un informe escrito con los hallazgos. Sales sabiendo qué tienes, y si no es lipedema, también.

Fuentes y referencias

  • Guideline S2k Lipoedema, AWMF 037-012, versión 5.0 (2024). Para el signo de Kaposi-Stemmer, la afectación que respeta pies y manos, los parámetros de laboratorio del estudio de los edemas y la Recomendación 6.1 sobre diuréticos.

  • Carballeira Braña A, Poveda Castillo J. The Advanced Care Study: Current Status of Lipedema in Spain. Int J Environ Res Public Health, 2023;20(17):6647. Ver en PubMed

  • Organización Mundial de la Salud. CIE-11, código EF02.2 Lipoedema.

Contenido revisado por un médico. Elaborado por el equipo médico de Lipedema Advanced Care y revisado por el Dr. Alexo Carballeira Braña, cirujano plástico recertificado por la SECPRE, especializado en el tratamiento del lipedema y colegiado en el ICOMV. Esta información es orientativa y no sustituye una consulta médica. Si tienes hinchazón brusca en una sola pierna, dificultad para respirar, dolor en el pecho o fiebre con la piel roja y caliente, busca atención médica el mismo día. Última actualización: agosto de 2026.

Dr. Alexo Carballeira – Director Médico
Dr. Alexo Carballeira – Director Médico

El Dr. Alexo Carballeira se ha formado en prestigiosas universidades nacionales e internacionales, perfeccionando su técnica junto a referentes mundiales de la cirugía plástica como el Dr. Ivo Pitanguy y el Dr. Pedro Cavadas. Licenciado en Medicina y especialista en Cirugía Plástica, Estética y Reparadora, también cuenta con un Máster Internacional en Microcirugía Reconstructiva.

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