El lipedema es una enfermedad crónica que afecta principalmente a mujeres, caracterizada por la acumulación anormal de tejido graso en las extremidades, especialmente en piernas y, en menor medida, brazos. A pesar de su elevada prevalencia y del impacto que genera en la calidad de vida, sus causas exactas siguen siendo objeto de estudio. Comprender qué causa el lipedema es esencial no solo para iniciar un tratamiento adecuado, sino también para lograr un diagnóstico del lipedema temprano y certero, que evite confusiones con otras patologías.. A lo largo de este artículo exploraremos los factores más relevantes que contribuyen a su aparición, desde alteraciones hormonales hasta predisposición genética.

¿Por qué aparece el lipedema? Una enfermedad con múltiples causas

El desarrollo del lipedema no puede atribuirse a una única causa. Diversas investigaciones señalan que se trata de una enfermedad multifactorial, donde intervienen componentes endocrinos, hereditarios y ambientales. A menudo, su aparición coincide con momentos de importantes cambios hormonales en la vida de la mujer, como la pubertad, el embarazo o la menopausia. Además, existe una clara predisposición familiar, lo que sugiere un fuerte componente genético. Estos factores, sumados a una falta de conocimiento generalizado sobre la enfermedad, contribuyen a un diagnóstico tardío y a tratamientos inadecuados en fases tempranas.

1. Causas hormonales del lipedema

Uno de los factores más consistentes en la aparición del lipedema es el componente hormonal. La mayoría de los casos diagnosticados en mujeres se asocian a momentos de transición hormonal intensa, lo que sugiere una fuerte relación entre las fluctuaciones endocrinas y el desarrollo de esta patología. Esta influencia hormonal no sólo afecta la distribución del tejido adiposo, sino también la respuesta del sistema linfático y vascular, contribuyendo así a la inflamación y al dolor característico del lipedema. Es por eso que sea común la aparición en la pubertad, empeoramiento en los embarazos y menopausia, y que se pueda agravar con el uso de anticonceptivos orales o tratamientos de infertilidad. 

Etapas clave: pubertad, embarazo y menopausia

Numerosos estudios clínicos coinciden en que las fases de mayor riesgo para el desarrollo o empeoramiento del lipedema son la pubertad, el embarazo y la menopausia. Estas etapas implican cambios hormonales drásticos que a menudo coinciden con la aparición de los primeros síntomas del lipedema (como el aumento de volumen en piernas y dolor al tacto) especialmente relacionado con  los niveles de estrógenos y progesterona, que pueden alterar el metabolismo de los adipocitos y favorecer su acumulación desproporcionada en piernas y brazos. Por este motivo, muchas pacientes afirman que su lipedema comenzó o se agravó coincidiendo con alguno de estos momentos de su vida.

que casusa el lipedema

Relación con alteraciones endocrinas

Además de los cambios fisiológicos naturales, algunas mujeres con lipedema presentan trastornos endocrinos como disfunción tiroidea o síndrome de ovario poliquístico (SOP), lo que refuerza la hipótesis de una causa hormonal subyacente. Estas alteraciones pueden afectar el equilibrio hormonal general, generando una mayor susceptibilidad a la acumulación de grasa localizada. Aunque todavía se requieren más investigaciones, el vínculo entre el sistema endocrino y el lipedema es cada vez más evidente, y debe considerarse en el diagnóstico y tratamiento integral de la enfermedad.

2. Predisposición genética y antecedentes familiares

La herencia genética es una de las hipótesis más sólidas al intentar explicar qué causa el lipedema. Se estima que entre el 60% y el 80% de las pacientes con diagnóstico confirmado tienen antecedentes familiares directos con signos compatibles, aunque no siempre hayan recibido un diagnóstico formal, y está más relacionado con herencia paterna. Esta observación respalda la idea de que la causa del lipedema podría estar en parte codificada en el ADN, lo que explicaría su aparición precoz y su resistencia a las dietas o al ejercicio convencional.

¿Es el lipedema hereditario?

Todo parece indicar que sí. Aunque aún no se ha identificado un gen específico responsable, diversos estudios clínicos han encontrado patrones familiares repetitivos que apuntan a una transmisión hereditaria del lipedema, probablemente de tipo autosómico dominante con expresión variable. Esto significa que una persona puede heredar la predisposición a desarrollar lipedema, pero la manifestación de la enfermedad dependerá también de otros factores, como los cambios hormonales, sedentarismo o la dieta.

Estudios recientes sobre factores genéticos

Investigaciones recientes, como el estudio “The Advanced Care Study” coautorado por el Dr. Carballeira en 2023, han aportado datos valiosos sobre la prevalencia familiar del lipedema en más de 1.000 pacientes españolas. Aunque los estudios genéticos aún están en fases preliminares, se han identificado variantes en genes relacionados con el metabolismo lipídico y la estructura del tejido conectivo que podrían estar implicadas en el origen de la enfermedad. Estos hallazgos refuerzan la necesidad de un enfoque multidisciplinar que contemple la base genética como parte de la evaluación diagnóstica.

3. ¿Qué otros factores pueden influir en el desarrollo del lipedema?

Uno de los errores más frecuentes es confundir el lipedema con obesidad. A diferencia de esta última, el lipedema no se resuelve con dieta ni ejercicio y afecta de forma desproporcionada las piernas y brazos, respetando manos, pies y tronco. Aunque ambas condiciones pueden coexistir, sus causas son distintas: la obesidad responde principalmente a un desequilibrio energético sostenido, mientras que el lipedema tiene un origen estructural, hormonal y posiblemente genético. Entender esta diferencia es clave para evitar diagnósticos erróneos y aplicar el tratamiento adecuado.

Diferencia entre lipedema y obesidad: ¿existe una causa común?

El sedentarismo, la alimentación desequilibrada o la exposición continuada a estrés crónico no generan lipedema por sí solos, pero pueden favorecer su progresión en pacientes genéticamente predispuestas. Además, estos factores pueden empeorar los síntomas, como la sensación de pesadez, inflamación y dolor en las piernas. Aunque el lipedema no se debe a una mala alimentación ni a un exceso de peso, un estilo de vida saludable puede ayudar a controlar la inflamación sistémica y mejorar la calidad de vida de quienes lo padecen.

Calculadora de Lipedema Integral

Estilo de vida y factores ambientales

Aunque los factores hormonales y genéticos son los más estudiados, el desarrollo del lipedema también puede estar condicionado por elementos ambientales y del estilo de vida. Si bien estas variables no son consideradas causas directas del lipedema, sí podrían actuar como desencadenantes o agravantes en personas predispuestas. Por tanto, comprender estos elementos ayuda a trazar una visión más completa sobre qué causa el lipedema y cómo se manifiesta en cada paciente.

4. Lipedema en piernas: causas específicas y evolución

Las piernas son la zona más comúnmente afectada por el lipedema, y en muchos casos es ahí donde se manifiestan los primeros signos. Esta distribución característica no es casual: la acumulación de tejido graso subcutáneo en las extremidades inferiores parece estar relacionada con una alteración en la respuesta del sistema linfático y microcirculatorio, especialmente sensible a las variaciones hormonales. Las causas del lipedema en piernas no difieren sustancialmente de las generales, pero la morfología anatómica, la presión gravitacional y los cambios metabólicos locales pueden acelerar su evolución.

 

En fases iniciales, el aumento de volumen puede ser leve y confundirse con celulitis o retención de líquidos. Con el tiempo, la grasa se vuelve más fibrosada, dolorosa y resistente al tratamiento convencional, lo que subraya la importancia de un diagnóstico precoz.

 

El porcentaje total de pacientes con lipedema que presentan alteraciones vasculares, considerando tanto alteraciones venosas (como varices o enfermedad venosa crónica) como alteraciones linfáticas, se estima que es superior al 90%. Según un estudio reciente, la prevalencia de enfermedad venosa crónica fue del 86,2%, mientras que las alteraciones linfáticas subclínicas detectadas por linfocintigrafía se observaron en 76,5% de los casos. Dado que existe solapamiento entre ambos grupos, los estudios más recientes reportan que el rango combinado de alteraciones vasculares (venosas y/o linfáticas) en pacientes con lipedema se sitúa entre 90% y 95%. Es por ello importante un diagnóstico y tratamiento precoz. 

¿Qué hacer si sospechas que tienes lipedema?

Si notas que tus piernas presentan un aumento de volumen desproporcionado, acompañado de dolor, pesadez o facilidad para la aparición de hematomas, es fundamental acudir a un especialista en lipedema. El diagnóstico debe ser clínico y realizado por un profesional con experiencia, ya que el lipedema puede pasar desapercibido en consultas generales o confundirse con otras patologías como linfedema u obesidad.

 

En Lipedema Advanced Care, ofrecemos una valoración integral que incluye diagnóstico médico, análisis del estadio de la enfermedad y propuesta terapéutica adaptada. Cuanto antes se confirme el diagnóstico, mayores serán las posibilidades de controlar la evolución y mejorar la calidad de vida de la paciente.

Conclusión: Un enfoque médico para entender qué causa el lipedema

Si aún tienes dudas sobre el origen y evolución de esta enfermedad, te recomendamos consultar nuestra sección de preguntas frecuentes sobre el lipedema, donde resolvemos las inquietudes más comunes con información médica fiable. Aunque no existe una causa única, los factores hormonales, la predisposición genética y ciertos desencadenantes ambientales actúan en conjunto para favorecer su aparición y desarrollo. La clave está en un enfoque médico riguroso, individualizado y multidisciplinar.

 

En Lipedema Advanced Care, bajo la dirección del Dr. Alexo Carballeira, abordamos cada caso con la seriedad que merece, combinando cirugía avanzada con acompañamiento nutricional, fisioterapéutico y psicológico. Porque el conocimiento es poder, y entender las causas del lipedema puede marcar la diferencia entre vivir con dolor o recuperar el bienestar.

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